sábado, 13 de marzo de 2010

"En el disparedero"


Hay veces que me encuentro en el disparadero sin quererlo. Las cosas fuera de control, me enervan, me ponen nerviosa y pueden hacer que el suelo bajo mis pies se tambalee cuando acostumbro a tenerlo siempre firme.
Y es que cuando duele desde dentro hay veces que dan ganas de decir que "Vendo corazones de segunda mano y unas zapatillas para huir de prisa". Pero siempre "Con la conciencia tranquila, con la rabia precisa, miro a todos lados", como dice Quique en su canción de Salitre 48.

No hay comentarios:

Publicar un comentario